Las vaginas en lata se le denomina comúnmente a los masturbadores masculinos cuya apariencia es como una lata. También se consideran vaginas en lata a los masturbadores basados en vaginas, bocas o anos de actrices conocidas del cine para adultos. Como si toda su magia sexual pudiera quedar enlatada en un recipiente donde podamos hacer uso cuando queramos.
Los masturbadores en lata son un tipo de juguete erótico para el pene. Su estructura se define por dos secciones. Una interna de material flexible y agradable, y una externa a modo de carcasa, o lata, que contiene el masturbador y facilita su manejo.
La finalidad es reproducir una parte penetrable del cuerpo (vagina, ano o boca) sobre un material blandito y adaptable. La estimulación principal parte de la textura del interior de los masturbadores, aportando nuevas sensaciones en la práctica.
La parte externa, que simula la lata, suele ser un material rígido o semi rígido que contiene la parte más interesante. Esta carcasa puede incluir algún tipo de mecanismo o perforación para incrementar o disminuir el flujo de aire, modificando así la presión durante la masturbación.
La parte interna, la divertida, reproduce un entorno suave, cálido y agradable. A través de materiales flexibles y adaptables, como el ciberskin o el TPE, se reproduce un orificio que deriva en un conducto alargado y texturizado. Los orificios pueden ser sencillos, o reproducciones exactas de bocas, anos o vulvas, a veces de actrices famosas de cine para adultos.
El interior texturizado puede contener protuberancias más o menos marcadas, espirales, formas geométricas, hendiduras y otros relieves para incrementar la estimulación del pene durante la penetración del juguete.
El funcionamiento de los masturbadores en lata es muy sencillo.
Una vez abiertos necesitan una buena dosis de lubricante. Se debe aplicar tanto en la parte exterior del orificio, como en el interior de la manga. Extiéndelo un poco con los dedos para que llegue a todas partes.
Una vez esté lubricado, introduce el pene erecto en el interior y dale caña como tú sabes. Cuando hayas finalizado, extrae el pene y lava el masturbador.
Para limpiarlo correctamente es recomendable leer previamente las instrucciones. Hay masturbadores en lata que permiten la extracción total de la manga, si es el caso, sácala por completo y acláralo con agua tibia. Si lo necesitas, aplica una pequeña cantidad de jabón y frota con los dedos. En caso de que se le pueda dar la vuelta a la manga sin estropearla, hazlo para lavarla mejor.
Una vez lavada, sécala con un paño que no deje pelusas y déjala terminar de secar al aire boca a bajo, para que caiga el exceso de agua por el orificio.
Puedes aplicar un poco de maicena en el interior para ayudar a secar el masturbador y conservar sus propiedades.
No. Puedes encontrar modelos con una reproducción anatómica, pero también con sencillos orificios más abstractos para que sea tu imaginación, en cada momento, quien visualice lo que desee.
Si nunca has probado un masturbador para el pene, tal vez no sepas si te gustará un masturbador en lata.
Puedes probar primero con un huevo masturbador, son más económicos para una primera vez. Así te harás a la idea de cómo se siente antes de hacer una inversión más grande en un producto duradero.
Las texturas están para aportar un mayor grado de estimulación al masturbador en lata. Si fuera una superficie lisa no sería tan interesante.
Rara vez se simulan las texturas naturales de la anatomía, sino que se tiende a emplear relieves diferentes y extravagantes. No obstante, pueden ser muy estimulantes y placenteras si te dejas conquistar.