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Con pene también se puede disfrutar de la multiorgasmia

Pene

27/01/2022

Con pene también se puede disfrutar de la multiorgasmia

Al hablar de multiorgasmo solemos asociarlo a las personas con vulva. Y aunque resulta sustancialmente más común y sencillo de alcanzar, al no existir un periodo refractario tan notable, no es una meta imposible para los penes.

¿Qué es la multiorgasmia?

La multiorgasmia es la capacidad para tener dos o más orgasmos de manera consecutiva o bien en un periodo de tiempo muy reducido. Sin necesidad de esperar un tiempo determinado a la resolución del periodo refractario, y pudiendo continuar con el mismo tipo de estimulación.

El periodo refractario, por su parte, aparece tras el orgasmo, siendo la última fase de la respuesta sexual humana (resolución). Donde el cuerpo se relaja y, en las personas con pene, se pierde la erección. Por lo general, se precisa recargar antes de poder tener una nueva erección u orgasmo.

Parte de la mecánica para lograr el multiorgasmo por parte de un pene es lograr desvincular la eyaculación del orgasmo. Lo que puede lograrse con entrenamiento, aunque no resulta fácil de conseguir.

Sí a la experimentación, no a la obsesión

La obsesión puede ser terrible para cualquier meta. Querer experimentar, alcanzar nuevas metas y tener en mente un nuevo nivel en nuestra sexualidad no debe convertirse en algo pesado con lo que cargar.

Que exista una posibilidad no debería ser un motivo para obviar todo lo demás en la búsqueda del multiorgasmo. De hecho, obsesionarse con ello puede tener más contras que pros.

Cada persona es un mundo; es un clásico que no pierde ni un ápice de sentido en la búsqueda del multiorgasmo por quienes tienen pene. Hay a quien le será más sencillo, a quien le funcionarán unas técnicas y no otras, quien ni siquiera quiera experimentarlo… Y no tienes que sentirte mal en ninguno de los supuestos. Sólo disfrutar del placer, pues a veces, con más frecuencia de lo que crees, el fluir sin ser tan consciente de una meta es lo que facilita lograr lo que deseamos.

El camino hacia la multiorgasmia

Al tratar el tema, asalta la duda de si las personas multiorgásmicas nacen o se hacen. En cuestión de estudios no hay grandes avales científicos sobre este tema, especialmente que abarquen la sexualidad tanto del pene como de la vulva por igual.

Por tanto, tendremos que tirar de dimes y diretes, aunque provengan de especialistas en sexualidad. Respecto a esto, se menciona que puede haber una parte de la población con pene más predispuesta genéticamente a la multiorgasmia, aunque sería mínima.

En lo que más coinciden los estudios es en que es posible alcanzar ese hito con estrategias que retrasan el orgasmo y se centran en el control eyaculatorio; lo que se trabaja, en gran medida, con el fortalecimiento del suelo pélvico.

control eyaculatorio y multiorgasmia

Trucos para alcanzar el multiorgasmo

En el sexo no hay trucos mágicos para nada. Lo que sí hay son técnicas, ejercicios o recomendaciones que harán más factible alcanzar lo que deseas. La multiorgasmia en el pene, en este caso.

No obstante, no hay un atajo para ello. Cualquier vía requiere trabajo, práctica y paciencia, y que no te frustres si tardas en lograrlo o no lo consigues. Recuerda que el orgasmo, o el multiorgasmo, no debe ser la meta, el placer es lo importante.

Aprender a controlar la eyaculación

El control de la eyaculación es parte del viaje hacia la multiorgasmia. En cualquier situación puede suceder que se sienta que la eyaculación está próxima, y se pretenda recurrir a alguna técnica de distracción para evitarlo y alargar el momento. Repasar la lista de pendientes, recordar a familiares o repetir mentalmente la alineación deportiva favorita son algunos de los métodos más empleados.

No obstante, lo mejor es recurrir a la contracción de los músculos del suelo pélvico para evitar la eyaculación. Saber detectar y retrasar el punto de no retorno (cuando ya no hay marcha atrás y resulta inminente el orgasmo), ayudará a poner en práctica los orgasmos secos, o lo que es lo mismo: orgasmos sin eyaculación.

La masturbación es el mejor entrenamiento. Sin sucumbir a ninguna presión, haciéndolo sólo por placer, realizar estos ejercicios en solitario facilitará poder alcanzar este punto cuando estés con alguien. Además, podrás poner en práctica diferentes técnicas para evitar la eyaculación y determinar cuál es la mejor para ti.

Tonificar la musculatura pélvica

El cuidado del suelo pélvico no es sólo beneficioso para las vulvas. Cualquier persona puede encontrar beneficios en el cuidado de este grupo muscular. Íntimamente ligado a la salud sexual, su buen estado evita, por ejemplo, problemas de incontinencia urinaria, además de mejorar la circulación sanguínea en la zona. Esto último favorece las erecciones más potentes y una sensibilidad más desarrollada.

Tonificar la musculatura pélvica mejora el control eyaculatorio, lo cual resulta imprescindible para alcanzar la ansiada multiorgasmia. Para trabajar estos músculos recurriremos a los ejercicios de Kegel.

Los ejercicios de Kegel en tres sencillos pasos

Los ejercicios de Kegel tienen grandes ventajas. Los músculos que forman el suelo pélvico son los encargados de sujetar la vejiga y los intestinos en las personas con pene. Pero también son clave para el control eyaculatorio. ¿Cómo realizar los ejercicios?

  • Identifica el suelo pélvico. Céntrate en contraer y elevar tus genitales, o hacer como si quisieras retener el pis. Eso que notas que se mueve con el gesto, es la musculatura pélvica.
  • Contrae y relaja. Ubicado el suelo pélvico, realiza contracciones durante 5-10 segundos y luego relaja 5-10 segundos. No olvides respirar durante las contracciones y relajaciones.
  • Repeticiones. Repite este ejercicio en series de 10, unas 3 veces al día.

Entrena la mente para potenciar la imaginación

Cuando la imaginación no se estimula, se vuelve vaga. Sé que, como cualquiera, tendrás tu técnica habitual o tal vez te inspires en una cosa en concreto. Pero la mente necesita nuevos estímulos para seguir alerta y desarrollando la imaginación.

Alternar una película con literatura, un podcast o un cómic erótico te hará tener la mente más despierta y abierta a una gama más amplia de estímulos. Darle coba a tu propia imaginación, haciendo que el recurso erótico salga de ahí, es la mejor técnica para personalizar el deseo.

multiorgasmia y meditación

Iníciate en el sexo tántrico

El sexo tántrico es otro camino para caminar la senda de la multiorgasmia.

La filosofía del tantra se centra en la energía sexual a fin de canalizarla y potenciarla. A través de su práctica es posible alcanzar nuevos niveles de consciencia personal, y también erótica. Esta disciplina no busca la obtención del orgasmo, sino el placer -algo que te recomendaba antes-.

A través de la práctica del tantra se es capaz de gestionar el placer e identificar el punto de no retorno, a fin de permanecer el máximo tiempo posible ahí. Reduciendo los movimientos o pausándolos, acompañándolo con una respiración profunda, la tensión pélvica y la atracción del orgasmo hacia el propio cuerpo, puede suponer el hito de la multiorgasmia en el pene.

Por supuesto, requiere práctica, consciencia, constancia y paciencia.

Técnicas de mindful sex

El mindfulness es la focalización en el momento presente. A través de la relajación, la respiración y la meditación, se presta atención al aquí y ahora.

Mindful sex es lo mismo, pero aplicado al sexo. Nos sitúa en el presente del momento erótico, evitando pensamientos intrusivos o la desfocalización, que puede interferir en el placer sexual y el disfrute de la vivencia sensorial en cada instante.

Ser conscientes de cuanto hacemos y sentimos. Cómo responde el cuerpo, se tensan los músculos o se acerca el orgasmo. De esta manera nos adueñamos de cuanto nos estimula y de cómo nos hace sentir; sin interrupciones.

Maneja tu tensión sexual

La tensión sexual puede ser incendiaria, sea ante épocas de baja actividad sexual o ante personas concretas.

Hay personas hacia las que sentimos una alta atracción sexual, y cada roce o incluso una simple mirada, puede hacernos bullir de excitación.

No se trata de evitar a estas personas, en absoluto. Sino de poder controlar esa tensión sexual y que juegue en nuestro favor.

Igualmente, esa tensión a la que sucumbimos a solas, también puede ser manejada para aprender a controlarla y aprovechar el máximo potencial de la masturbación con serenidad.

Sensaciones orgásmicas

Las diferencias biológicas de los cuerpos son también un factor a tener en cuenta. Como incitaba anteriormente, el periodo refractario (o fase de resolución) no es igual en penes que en vulvas.

Las vulvas requieren mucho menos tiempo, o bien pueden prescindir de él. Esto favorece la multiorgasmia al continuar con la estimulación tras el primer orgasmo.

En el caso de los penes, el orgasmo suele ir acompañado de la eyaculación (aunque ambos son procesos diferentes); y al eyacular, salvo casos particulares, se tiende a perder la erección y entrar en el periodo refractario, lo que imposibilita la consecución de orgasmos tras el primero.

No tenemos un único motivo responsable de esta diferencia, aunque hay teorías que plantean la menor exigencia vasocongestiva (en cuanto a volumen de sangre necesario) de la vulva, respecto al pene, como punto favorable para tal fin. Sea como sea, se paciente y no te presiones; si la multiorgasmia debe aparecer, lo hará.

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