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Pedos vaginales. Algo de lo que no hay que avergonzarse

Salud sexual

06/05/2022

Pedos vaginales. Algo de lo que no hay que avergonzarse

¿Alguna vez has tenido o escuchado pedos vaginales? Nos ha pasado a todos. Ese momento en el que estás practicando sexo con tu pareja y, en plena faena, tu vagina suelta algo que tú consideras un pedo por la similitud en su sonido con los “otros gases” que salen de nuestro cuerpo. Y las reacciones a ese sonido inesperado son de lo más variopintas.

Muchas parejas se lo toman a risa y continúan con un toque de diversión, otras lo ignoran y siguen como si nada y otras, y esas son las que nos preocupan en este artículo, lo ven como algo indecoroso. Les da una vergüenza tremenda y, en los casos más extremos, incluso piensan que tienen algún tipo de enfermedad. Puede ser incluso un motivo para acabar el acto sexual que se estaba practicando hasta la llegada de ese inesperado invitado sonoro.

Pues tranquilas, tranquilos y tranquiles, porque lo de los pedos vaginales es algo absolutamente normal de lo que no hay que avergonzarse.

Vamos a explicarte algo más sobre este elemento tan normal y habitual para que aprendas a entenderlo y normalizarlo.

Pedos vaginales o cuifs

¡Sorpresa! Los pedos vaginales no son realmente pedos. De hecho, te habrás percatado en que no huelen mal como “los otros” e incluso pueden tener un sonido ligeramente distinto. En efecto, no son pedos, sino que no es más que aire que se acumula en la vagina y de algún modo tiene que salir.

Por cierto que, si te paras a analizar tu día a día, te darás cuenta que los pedos vaginales no sólo se te escapan al practicar sexo, sino también, y con mucha frecuencia, cuando practicas ejercicios en el gimnasio. ¿O creías que eso que suena mientras haces abdominales era un pedo de los de atrás?.

Algo normal en personas con vagina

Como venimos advirtiéndote, los pedos vaginales son algo totalmente normal de lo que no debes avergonzarte. Se llaman vaginales porque se producen en la vagina y, como tal, es algo habitual y cotidiano en las personas con vagina.

Hay una explicación anatómica para entender por qué es habitual que aparezcan en las personas con vagina. Te lo explicamos.

¿Por qué se producen?

En un acto sexual con penetración, tanto si son dedos, penes o juguetes sexuales, se pueden y suelen producirse entradas de aire que se quedan atrapadas en la vagina cuando producen ese movimiento de entrada y salida tan característico de la penetración.

Lo que ocurre es que la vagina tiene la capacidad de adaptarse a aquello que la está penetrando, que a su vez produce aire y lo empuja hacia su interior. Durante la penetración, se produce un efecto hermético en las paredes de la vagina que hacen que la zona se quede cerrada completamente. Sin embargo, este hermetismo no es total, y en algún momento puede debilitarse, momento en el que entra el aire en su interior.

Y todo lo que entra… tiene que salir cariñas.

pedos vaginales

Posturas más propensas a producir pedos vaginales

Sin duda si hablamos de posturas propensas a producir pedos vaginales hay una que es la reina: la postura del perrito. Esta postura que tanto placer nos da es también la que más aire produce en la vagina al facilitar esa penetración con posible entrada de aire de la que hablamos más arriba,

¿Pueden evitarse?

A pesar de que ya te hemos comentado que es algo natural y de lo que no debemos avergonzarnos, entendemos que quizás sigáis prefiriendo evitarlos. El cuerpo humano es imprevisible, pero sí que hay algunas cosas que podemos intentar hacer para evitar esos pedos vaginales.

La elección de la postura es una de las cosas más sencillas que podemos hacer para evitarlos. Como te hemos comentado, la postura del perrito es la más propensa a provocarlos de modo que, si realmente es algo incómodo para ti, prueba como primera solución a elegir otro tipo de posturas. Por ejemplo, la del misionero es tu mejor aliada en esta “lucha” contra los pedos vaginales. Tenemos un post hablando del Kamasutra donde puedes coger algunas ides.

En otros artículos te hemos contado los beneficios de los ejercicios kegel para diversos aspectos de la vida; como prepararnos para el parto, controlar la incontinencia urinaria, mejorar la vida sexual… Pues podéis añadir otro beneficio más porque, hacerlos, también ayudan a controlar los pedetes. Algo parecido podemos decir de las bolas chinas. Úsalas, porque van a fortalecer tu suelo pélvico y te van a ayudar a evitar los pedos vaginales.

Si el kegel o las bolas chinas no son suficientes, no dudes en visitar a un fisioterapeuta. Este profesional puede ayudarte a fortalecer tu suelo pélvico, que será algo imprescindible para evitar esos gases.

Y hablando de profesionales, también puedes comentar esta situación con tu ginecólogo, que te ayudará a entender la normalidad de este asunto y, llegado el caso, a tratar de evitarlos.

Esperamos que este artículo te haya ayudado a entender mejor tu cuerpo, tu vagina, las cosas que se producen en su interior, y lo normal que es que tengan que salir. No te obsesiones, relájate y sigue disfrutando del sexo.

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