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Las mejores posturas sexuales para estimular el clítoris

Vulva

06/05/2022

Las mejores posturas sexuales para estimular el clítoris

Si tienes clítoris, habrás llegado a la conclusión, a lo largo de tu vida sexual, de que el orgasmo no se consigue, por norma general, solo con la penetración.

Hay que llegar a conocer y estimular el clítoris. Sea cual sea tu identidad, te interesan estos consejos para que tus posturas sexuales activen tu clítoris o el de tu pareja.

¿Nos lees?

Por qué es tan importante el clítoris

Estamos acostumbradas a llevarnos la peor parte en las relaciones sexuales, porque normalmente no solemos llegar al clímax tan fácilmente como nuestras parejas. Y a veces no encontramos una respuesta de nuestra pareja para alcanzar ese clímax deseado. Así que ¡atención!

El clítoris es el órgano sexual femenino destinado exclusivamente a sentir placer. Cuenta con más de 8.000 terminaciones nerviosas que se pueden estimular y darnos placer.

Lo importante es no subestimar al clítoris, porque no es ese simple botón que tocamos y produce placer, sino que esconde más de lo que creemos. Por eso es importante conocer formas de estimularlo.

¿Quieres conocerlas? Estás a tiempo.

Mejores posturas para estimular el clítoris en pareja

Ahora que sabemos la importancia del clítoris, debemos averiguar cómo estimular ese órgano sexual femenino.

En la cama, las posturas sexuales pueden ser fundamentales. Esas que te permiten llegar al clímax a través del roce, de la posición de los cuerpos, con la ayuda de juguetes sexuales…Te dejamos una relación de las posturas más placenteras, para que tengas dónde elegir.

La amazona en la silla

Se trata de la postura original de la amazona. Postura en la que la mujer o persona con vagina se sienta encima del hombre o persona que vaya a ejercer la penetración, de manera que parezca que la cabalga.

En la versión de la silla, la posición más cómoda de las piernas consigue que el roce con el clítoris sea mayor.

Además, con la posición de su cuerpo, o cambiando la misma, ella puede conseguir buscar, regular o aumentar el placer que supone esta postura.

El molinillo de viento

Esta posición provoca que las dos personas estén recostadas, frente a frente, con las piernas entrelazadas alrededor de la cintura. La idea es que las pelvis estén unidas.

Desde este estado se puede estimular el clítoris, bien de forma directa o a través del roce de los cuerpos, o incluso de la masturbación.

La  catapulta

En este caso, la mujer o persona con vagina estará recostada, colocándose la persona que penetra delante, mientras sujeta sus piernas, que estarán en alto.

En esta posición es la persona que penetra la que controla el ritmo de los movimientos, pero permite acariciar el clítoris con las manos.

Además, se puede graduar la intensidad de los movimientos y el placer jugando con la postura de sus piernas.

El balancín

El primer requisito para poder optar a esta postura sexual es encontrar una superficie plana donde reposar los cuerpos.

El hombre adoptará una postura sentada, con las piernas estiradas. En cambio, la mujer o persona con vagina sentará sobre él del lado contrario, encima del pene, y con las piernas rodeando su cintura.

Se trata de una postura cómoda y que ayudará a la pareja a disfrutar. Y es que, el balanceo de los cuerpos puede estimular mucho el clítoris.

Una vez más, la persona que se encuentre arriba será la que pueda dirigir los movimientos y tener el control.

La H especial

Es una variante de la cucharita que conocemos tan bien. Pero ambas personas se podrán de pie, mirando al frente. Siempre quien penetra en la posición de atrás.

Es muy cómoda para la penetración anal. Y también permite que ambos puedan estimular el clítoris con las manos, buscando los recovecos con mayores terminaciones nerviosas del órgano sexual femenino.

La sirena

¿Quieres experimentar las delicias del sexo oral? Esta es tu postura.

La mujer o persona con vagina se tumbará en una superficie lisa, intentando acercarse al borde de esta.

La otra persona, que pretende ofrecer placer, deberá estar de rodillas, para estar a la altura del clítoris y tener acceso al resto de la vulva con la boca.

Y desde ahí, la lengua puede ser un objeto de placer excelente.

La silla de la reina

Quien va a buscar la estimulación de su pareja debe tumbarse boca arriba, mientras que su pareja se sienta encima, sobre sus rodillas, y con su sexo en la cara del otro.

Lo importante es sujetar el cuerpo en el aire levemente. El placer lo puede buscar la persona que está arriba, con sus movimientos; o quien está abajo, con su boca, estimulando el clítoris.

La entrega

Si estás pensando en practicar la masturbación o incluir algún juguete sexual en la práctica del sexo, es tu posición.

La mujer o persona con vagina se tumba boca arriba, con las piernas abiertas y algo flexionadas. La otra persona se recostará a su lado y tendrá el papel de estimular el clítoris.

Si queréis que el morbo suba de nivel, es importante no perder el contacto sexual.

Cara a cara

Quizás pueda ser de las posturas fundamentales para poder mirar a la cara al otro.

Las dos personas se colocan cara a cara, con las piernas ligeramente entreabiertas.

Así, es más fácil acceder al clítoris, por lo que ambos pueden jugar buscando la estimulación.

El misionero

Se trata de una de las posturas más conocidas y, por ende, más practicadas.

En este caso, la persona que va a penetrar se coloca encima de la otra, que podrá estar tumbada sobre su espalda.

Obviamente, la persona que se sitúa encima es la que lleva el ritmo de la relación, pero aún la que esté abajo puede colaborar con sus movimientos.

Rana saltando

La mujer o persona con vagina se sitúa, bien de pie o sentada, delante de su chico y hace una torsión de su cuerpo hacia delante, quedando de espaldas a él, que penetra por detrás.

Es idónea para llegar al punto G y para estimular el clítoris.

Sin duda, la libertad de movimiento la tiene quien se sitúa detrás, que puede jugar a hacer movimientos circulares, a cambiar la velocidad de sus embestidas, etc.

La ostra

El resultado es abrir las piernas, para que quien penetra pueda acomodar su cuerpo en el espacio que queda entre las mismas. Sin duda, es una gran opción para llegar al orgasmo.

Por supuesto, existe la opción de llegar al orgasmo a través de la penetración o a través de la fricción que se pueda conseguir con los dedos propios en el sexo.

 

La variedad de posturas es infinita, ahora que conoces algunas más ¡ponlas en práctica!

Y si quieres saber más no te pierdas el Kamasutra solo para mujeres o personas con vagina, también puedes ampliar el autoconocimiento de tu vulva con este artículo.

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