En belover somos fans de los besos en todas tus modalidades, pero si hay uno que nos vuelve especialmente locos ese es, sin duda, el beso en el cuello. ¡Todo un referente en el arte de la seducción y la pasión! No obstante, recuerda que hay un montón de tipos de besos, como te contamos anteriormente en el blog.
El beso en el cuello es un acto muy seductor gracias a razones biológicas y psicológicas del cuerpo humano. ¡Es toda una zona erógena!
Seguro que habéis sentido esa sensación de placer cuando vuestra pareja os acaricia el cuello o cuando, mientras os besa, se detiene lentamente en esta parte del cuerpo. Esto es así porque estamos ante una de las zonas erógenas más potentes de nuestra anatomía.
En el cuello se reúnen multitud de terminaciones nerviosas, motivo por el que esta zona es tan sensible y nos produce tantas sensaciones.
Debido a ese alto número de terminaciones nerviosas y elevada sensibilidad, el cuello es considerado una de las zonas erógenas de nuestro cuerpo. Especialmente sensible será el cuello debajo de tus orejas…
Ya tenemos los dos ingredientes principales para un momentazo sensual y sexual único: el cuello, y tus labios. ¡Veamos cómo pueden encajar para dar el beso perfecto!
Es el momento de crear un buen ambiente para que el beso sea perfecto. Saca tu lado más romántico e impregna de romanticismo tu espacio: velas, música suave, un espacio cómodo para que os coloquéis de forma relajada…
Pocas cosas más especiales que esa sensación de notar la respiración de tu pareja. Combina besos, aliento y respiración para que tu pareja se vuelva loca.
Como siempre, lo mejor es comenzar de forma suave, besando ligeramente el cuello y variando poco a poco la velocidad, los movimientos, el ritmo… ¡Ojo! No te excedas… no queremos chupetones…
No te quedes sólo en los besos, debes combinarlos con caricias, no sólo en el cuello, también en otras zonas del cuerpo, que para eso tendrás tus manos libres.
Dar un beso en el cuello es genial, pero recibirlo es aún mejor. Y hasta para esto, para el acto de recibirlo, hace falta su técnica.
Lo básico, como siempre, es una buena comunicación con tu pareja. Comunica tus gustos, preferencias, límites… explica si alguna de las zonas del cuello te hace cosquillas, te produce dolor… o alguna incomodidad. Y deja claro tu consentimiento, o no, para que se produzca este acto tan íntimo y sensual.
Relájate y prepárate simplemente para disfrutar. Olvida tabúes, miedos, vergüenzas… y limítate, únicamente, a recibir ese maravilloso beso en el cuello que te va a hacer gozar.
No eres un ser inerte. Tienes alma, sentimientos y movimientos. Por ello, no dudes en guiar a tu pareja para que el beso sea lo más sensual posible. Tú lo agradecerás, porque estarás ayudando a que el beso vaya donde quieres que vaya, y tu pareja también, pues le ayudarás a ir a lo seguro.
No somos robots. No debemos limitarnos a un beso en el cuello típico, monótono y aburrido. Introduce variaciones, recorre todo el cuello, juega con la presión de tus labios, con tu lengua…
Por si tu boca no es suficiente, o, aunque lo sea, os apetece introducir ciertos elementos externos para mejorar aún más la experiencia, toma nota de algunos accesorios eróticos que puedes usar en la práctica del beso en el cuello.
Prueba a acariciar el cuello de tu pareja con plumas y suaves caricias. ¡Se retorcerá de placer!
Puedes conseguir que el cuello sea aún más apetecible, y más receptivo a la sensibilidad, si usas sobre él aceites y lubricantes con aromas.
El BDSM tiene en el cuello un elemento físico de suma importancia. Por ello, hay multitud de collares, esposas y accesorios que te van a servir para darle un toque de dominación a los besos en el cuello.
Algunos vibradores del mercado son perfectamente aplicables al cuello, siendo capaces de estimularlo como cualquier otra zona erógena.
Explora las posibilidades de placer que el cuello puede daros en vuestras relaciones sexuales… ¡Dar rienda suelta a los besos!